Te presentamos algunos de los mitos sobre aprender inglés más extendidos

7 mitos sobre aprender inglés y por qué son falsos

Seguro que alguna vez has escuchado a alguien decir que es demasiado viejo para aprender inglés. Y todavía habrás escuchado más veces aquello del curso milagroso en el que podrás aprender inglés en dos meses y, encima, sin esfuerzo. Muchos son los mitos sobre aprender inglés que pululan por la red. La realidad es que casi todos ellos son falsos. Ni aprender inglés es imposible a partir de los 50 años, ni existen métodos milagrosos que te hagan hablar como la Reina de Inglaterra en menos de dos semanas. Para que nunca más caigas en ideas equivocadas, vamos a destripar algunos de estos mitos para ti.

Aprender inglés, mitos y mentiras más comunes

Son muchos los mitos y mentiras que hay sobre aprender inglés y otros idiomas. Muchos de ellos quizá han sido fundados por aquellos que nunca han aprendido un idioma, pero vamos a demostrarte que son falsos y que debes hacer caso a las creencias populares.

1. Soy demasiado viejo para aprender inglés

Empezamos por el más oído de todos. Al contrario que unos años atrás, ahora es muy común que una persona joven sepa hablar inglés en mayor o menor medida. Los niños empiezan muy jóvenes y siguen aprendiendo a lo largo de su vida. Sin embargo, las personas de más de 50 años provienen de un sistema en el que el aprendizaje de otros idiomas no estaba tan arraigado. Muchos de ellos tratan de empezar ahora y ven que les cuesta más que a sus hijos o sus nietos. O, simplemente, ni siquiera se animan a empezar.

Pues bien, aunque es cierto que el cerebro de los niños tiene mucha más plasticidad en el tema de los idiomas, y que es mucho más fácil adquirir una pronunciación correcta cuando se es joven, nadie es demasiado viejo para aprender nada. Y menos, un idioma nuevo. No por nada, dentro de nuestros cursos para aprender inglés en Madrid tenemos cursos para adultos. Es cierto que requerirá más esfuerzo. Los sistemas cerebrales que trabajan en el lenguaje son mucho más «rígidos» en una persona adulta. Pero no es imposible, y con la ayuda y el tesón adecuados, cualquiera puede aprender un nuevo idioma. Así que, si era esto lo que te echaba para atrás, ya no tienes excusa. El inglés (y en general todos los idiomas) no tienen límite de edad.

2. No importa que cometa errores mientras que me entiendan

Esto es cierto y no. Probablemente este mito sobre aprender inglés se haya consolidado por una serie de cosas: una de ellas es que los profesores de inglés preferimos que comiences a usar el idioma, aunque hables «como los indios», a que te sientas cohibido y no te atrevas a hablar. Tampoco creemos positivo corregir a un alumno de niveles bajos todo el rato. Hasta que adquieras una determinada fluidez con el idioma, cometerás más errores que aciertos. Si bien preferimos que hables mal a que no hables, no es bueno que internalices estos fallos. Por eso, los profesores nos centramos en los fallos más graves dependiendo de tu nivel y dejamos pasar aquellos que consideramos menos importantes. Pero ojo, que no significa que esto vaya a ser así siempre. Cuando entres en niveles más altos, cada vez se te dejarán pasar menos fallos.

¿Por qué es peligroso este mito? Muy fácil: si bien tu profesor y tus compañeros te entendemos porque hablamos el mismo idioma que tú y comprendemos tu forma de expresarte, es posible que esto te haga caer en el fallo de descuidar la gramática y el vocabulario. Y luego, el día que decidas viajar al extranjero, entonces te darás cuenta de que nadie te entiende. Por eso, lo que debes hacer, es prestar mucha atención a las correcciones de tu profesor y hacerles caso. A medida que vayas soltándote más y cometiendo menos fallos graves, más podrá centrarse tu profesor en corregirte los menos esenciales.

3. La pronunciación no es importante

Mentira. Este es uno de los peores mitos sobre aprender inglés que me he encontrado. El inglés es un idioma en el que la fonética y la pronunciación son muy importantes. Son prácticamente la base del idioma. Un pequeño fallo puede destrozarte una frase entera. Recuerdo una vez cuando era pequeña en que mi hermana, que vivía en el extranjero, invitó a su amiga galesa a venir a la playa con nosotros. El último día pregunté a mi hermana cómo decirle que quería que volviera pronto. Cuando lo solté, con mi inocente sonrisa infantil, se le puso cara de perros y empezó a hablarme en un tono que no parecía para nada amigable. Mi hermana salió en mi defensa y volvió a repetir la frase. ¡Resulta que le había dicho que no viniera nunca más!

Y todavía hay errores peores. Aprender a pronunciar un idioma tan distinto como el inglés es difícil. Requiere que aprendamos a mover nuestros labios, nuestra lengua y nuestra garganta de forma diferente. Por eso, es mejor que desde el principio trates de imitar a tu profesor todo lo posible, y prestes mucha atención a sus lecciones de fonética.

Y por cierto, este tema me lleva a, posiblemente, uno de los mitos sobre aprender inglés más desalentadores para los estudiantes:

4. Si no naciste en Inglaterra, nunca hablarás como un inglés

Este es otro de los mayores mitos sobre aprender inglés. Aunque ambos son lenguajes indoeuropeos, el inglés y el español son muy diferentes. Uno proviene del protogermánico, y el otro es un idioma romance. Para nosotros, la pronunciación inglesa es mucho más complicada de imitar que la italiana o la portuguesa. ¡Pero que no cunda el pánico! Si alguien te dice que es imposible, miente.

La fonética se basa en la imitación y la actuación. Los actores y actrices, políticos, cantantes, profesores y otros profesionales que están acostumbrados a modificar su lenguaje corporal y su voz lo hacen constantemente. Aunque te parezca ridículo al principio, tómatelo como un juego y no tengas miedo de sonar raro. Si tienes un buen profesor de inglés, él podrá guiarte diciéndote en qué parte de la boca deberías colocar tu lengua o qué forma deben tomar tus labios para producir un sonido. Otra de las cosas que puedes hacer para mejorar tu dicción y tu acento es imitar actores nativos. Ponte una serie o una película y busca alguna frase. Grábate diciéndola hasta que suenes igual que él o ella. Fíjate no solo en el sonido si no en cómo mueve la boca. Será complicado y te llevará tiempo, pero no es imposible.

5. Al hablar, no debería notarse tu acento

Mucha gente piensa que tener un acento extranjero es malo. Te diré que este mito sobre aprender inglés es totalmente falso, aunque creas que estoy contradiciéndome después de lo que te he dicho en el punto 3. Voy a ponerte de ejemplo a los holandeses y a los alemanes: ellos suelen hablar perfectamente desde que comienzan a aprender inglés. A nosotros nos puede parecer que hablan perfectamente y sin acento, pero ponlos al lado de un inglés de Birmingham y verás como suenan totalmente diferentes.

Una cosa es el acento, y otra la pronunciación. La segunda es importante para hacerte entender, la primera no. Tendemos a pensar que tener un acento español al hablar inglés es malo cuando no es así. Piensa que muchos nativos encuentran especialmente bonitos los acentos extranjeros.

6. Para aprender inglés hay que vivir un tiempo en un país de habla inglesa

Entonces, ¿por qué yo, que he pasado menos de un año viviendo en el Reino Unido, se más inglés que algunos de mis amigos, que llevan trabajando allí más tiempo? Punto uno: la primera cosa que debes hacer al aprender un idioma es estudiarlo. No puedes irte a Inglaterra con un nivel básico de inglés porque te llevarás una sorpresa muy desagradable cuando veas que no entiendes a nadie. Al final, terminarás buscando otros inmigrantes españoles para convivir con ellos. Sin un vocabulario y una gramática básica no vas a ninguna parte. Punto dos: mientras sean capaz de entenderte mínimamente, tus amigos o compañeros de trabajo no te corregirán. Quizás piensen que es una falta de educación o quizás no quieran perder el tiempo.

Vivir un tiempo en un país extranjero será positivo una vez hayas alcanzado un nivel avanzado del idioma. En este caso te ayudará a aprender un montón de vocabulario, slang y frases coloquiales. Te recomendamos que antes de viajar te esfuerces por aprender inglés, ya sea por tu cuenta, con un profesor o en una academia. Será más barato y más seguro.

7. Se puede aprender sin esfuerzo y en poco tiempo

Uno de lo más grandes mitos sobre aprender inglés. Lamentamos decirte que no existen los milagros. Aprender cualquier cosa, a no ser que tengas una facilidad inhumana, requiere esfuerzo. Cuantas más horas le dediques a algo y mejor sea tu método de aprendizaje, antes mejorarás. Pero no te fíes de ningún método que te prometa aprender inglés en tiempo record, y menos sin un profesor. Huye como de la peste de aquellos que te prometan aprender X número de palabras en un determinado período de tiempo. No existe un número de palabras determinado que necesites conocer para hablar un idioma. Te lo aseguro. Lo importante es que sepas usar bien la gramática y el vocabulario.

Conclusión

Estos son algunos de los mitos sobre aprender inglés que más nos encontramos en la web. Creemos que conocerlos te ayudará mucho en tu aprendizaje. Ya sabes, no te dejes desmotivar por nadie que te diga que no vas a poder aprender, ni te fíes de métodos milagrosos. Con más o menos esfuerzo, te aseguramos que el único truco para hablar inglés es practicar, practicar y practicar. Nos vemos en el siguiente artículo.

 

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